Violencia obstétrica. Muchas mujeres lo padecen y deja huellas en ellas

23 Abr

De forma consciente o inconsciente muchas mujeres son violentadas durante el embarazo, el parto y el puerperio. Este tipo de violencia es llamada «violencia obstétrica» y es, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una forma de violencia de género

Con la participación de la Lic. Zully Suarez del Programa de Prevención de la Salud Materno Infantil del PRONASIDA, y la Lic. Victoria Peralta en representación del Movimiento por el Derecho a la Salud “María Rivarola” y ALAMES Paraguay el pasado viernes 20 de abril se realizó el Conversatorio sobre Violencia Obstétrica en mujeres que viven con VIH.

La actividad se realiza en el marco del proyecto «Hacia la inclusión social, el acceso universal a la prevención y atención integral en VIH/sida en el Paraguay» financiado por la Cruz Roja Suiza.

De forma consciente o inconsciente muchas mujeres son violentadas durante el embarazo, el parto y el puerperio. Este tipo de violencia es llamada «violencia obstétrica» y es, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una forma de violencia de género

Si bien este tipo de violencia puede darse en esas tres etapas, la OMS presta especial atención en el parto que es donde ocurre con más frecuencia la violencia obstétrica.

¿Qué es la violencia obstétrica?

Fue en 2014 la primera vez en la que la OMS habló específicamente sobre violencia obstétrica y declaró que: «En todo el mundo, muchas mujeres sufren un trato irrespetuoso y ofensivo durante el parto en centros de salud, que no solo viola los derechos de las mujeres a una atención respetuosa, sino que también amenaza sus derechos a la vida, la salud, la integridad física y la no discriminación».

Este tipo de violencia excede lo físico y verbal, es también institucional y eso lleva a que muchas veces pase desapercibido, pero que de igual manera tenga consecuencias psicológicas en las mujeres que han pasado por el parto. Según la Lic. Victoria Peralta, en la violencia obstétrica «la mujer deja de ser vista, o nunca es vista, como sujeto de derecho y pasa a ser vista como un objeto, y en este caso, como un objeto que se interviene».

«La mujer deja de ser vista como un individuo y el proceso del parto deja de ser visto como único e irrepetible de esa mujer y de ese bebé”. Y agrega que “somos tratadas como si fuéramos todas iguales. Es una máquina donde todas tenemos que salir iguales».

Violencia verbal y física

«Bueno, ahora no grites tanto que bien te gustó cuando te lo hicieron», «te gustó, así que ahora no grites», «vos opinaste mucho en este parto, en el próximo voy a mandar yo», pueden ser alguna de las frases que se escuchan por parte de ginecólogos y ginecólogas hacia las mamás.

La violencia verbal y física son, quizá, las más evidentes; «destratar, decir malas palabras, o inclusive algunas veces hasta cachetear» son las formas más evidentes de violencia obstétrica.

«Muchas cosas tienen que cambiar para que la violencia obstétrica esté completamente abolida, desde las instituciones hasta la formación de los médicos. Pero podemos empezar nosotras a hacer el cambio, a luchar para recuperar el parto y a que cada mujer pueda vivir como lo desea para recordar ese día sin recuerdos que no nos permitan disfrutarlo. Para las mujeres que así lo quieran el parto puede ser algo hermoso, luchemos para que eso sea posible» finaliza Peralta.

Por su parte, la Dra. Zully Suarez del PRONASIDA dio a conocer las guías nacionales vigentes en el marco del Programa de Prevención de la Transmisión Materno Infantil del VIH. Para reducir al máximo posible la transmisión materno infantil del VIH, la iniciativa de la OPS propone el testeo universal de todas las embarazadas, una política que desde el PRONASIDA hemos incorporado para diagnosticar el VIH y la sífilis. «Actualmente las mujeres embarazadas que son atendidas en los servicios de salud son sometidas de manera voluntaria y confidencial a los test de VIH a fin de detectar posibles casos positivos y que las mismas inicien terapia antirretroviral a fin de evitar que el bebé nazca con el virus” comentó la Dra. Zully Suarez.

Distintas organizaciones trabajan ya en la puesta en marcha de un observatorio de violencia obstétrica para contabilizar los casos que se producen en el país y concienciar a las embarazadas y al personal médico